FullSizeRender (3)

7 Una carta de despedida

Tú,

Entraste en mi vida de una forma tan sutil que un día abrí los ojos y ya formabas parte de la misma. Quizá si hubiera visto quién eras realmente y lo que provocabas en mí te hubiera invitado a que te fueras muy amablemente, pero cuando me di cuenta ya era tarde y era presa de la seguridad que me proporcionabas.

Confiaba en ti, confiaba tanto en ti que batallé mucho por mantenerte a mi lado, he ignorado críticas, te he defendido como a nadie, tanto, que no me costó alejarme de aquellos que no entendían que formaras parte de mi día a día. Yo me sentía bien a tu lado, sentía que me querías y que te preocupabas  por mí, sentía que  tus consejos eran sinceros, que tus caricias eran de afecto y que cuando me decías “para, eso no puede ser bueno” lo decías por mi bien, para evitar caídas, para evitar frustraciones. Me gustaba como me tratabas, me hacías sentir especial.

Ha sido duro despertar y darme cuenta del daño que me estabas haciendo, de que me estaba convirtiendo en alguien que no quería ser. Ha sido duro descubrir la mentira en la que vivía y ver que tu única intención era dominarme. ¿Por qué? Porque sí, porque era lo único que sabías hacer. Me hacías creer que contigo estaba segura, que eras bueno para mí y que tenía suerte de tenerte. Cuantas puertas me cerré por ti, cuantas oportunidades perdidas, cuantas ilusiones frustradas, cuanta energía, cuanta vida perdida en esa relación. Culpa mía no darme cuenta antes, culpa mía no sacar valor para seguir sola.

Disculpa el resquemor que desprende mi carta y espero que entiendas la necesidad que tengo de sentirte lejos, bien lejos. Necesito levantarme, necesito crecer, necesito seguir adelante y con tu presencia es imposible.

Adiós amigo MIEDO, voy a intentar seguir sin ti.

Clara   FullSizeRender (4)