• Buenos días, ¿Cómo éstas?

Pues mira, ya que lo preguntas, estoy hecha  una mierda. Ya iba yo un poco perdida por la vida y va y me deja el novio, no lo llevo muy bien que se diga. Me cuesta dormir más de dos horas seguidas, tengo el estómago cerrado y no tengo ganas de hablar con nadie. Me paso mi tiempo libre en casa: ¿Haciendo qué? Haciendo nada. Pero es lo único que tengo ganas de hacer, nada. Le hubiera contestado ésto pero…

  • Bien, gracias. Póngame una de cuarto, por favor.

 

Ha sido un mes duro. Agradezco no haber tenido a nadie detrás que me empujara a hablar o hacer cosas. He tenido la inmensa necesidad de estar sola, de no hablar si  no me apetece, de no comerme el plato entero si “no me entra”, no coger el teléfono y mentir con un simple “estoy bien no te preocupes”, no quería nada de todo eso. Por ello, gracias mamá por los tuppers pero lo siento, no me cabía tanto amor en forma de comida y se me han puesto malos la mitad, estoy preparada para que me digas “estás demasiado delgada” cuando me veas. Gracias papá por enviarme fotos chorras y chistes malos al móvil a pesar de saber que no me iba a reír con ninguno, pero has estado ahí. Es cierto que recibir llamadas de mis más allegados me ha dado una dosis de fuerza y ternura que he necesitado. Es cierto que no les he cogido el teléfono, pero ya sabía para que llamaban y ellos sabían lo que les iba a decir: “Estoy bien, no te preocupes” y ellos me dirían “el tiempo lo cura todo”, “tu vales mucho” y “eres muy fuerte”. Si me vieran tirada en la cama con los ojos hinchados y rojos y un pesimismo que se puede tocar, no se atreverían a decirme todo eso, sería más un… ¿Llamamos a un exorcista?

En algunos momentos no he tenido fuerzas para hablar sin lmod 1 - copia 1lorar a moco tendido cada vez que pronuncio su nombre, que recuerdo situaciones, que entro en casa, que sin querer hablo en plural, que veo el mando de la tele, que me rasco un codo, que veo el microondas, que me rasco la nalga, que compro pan, que se me cae el café,  que veo una serie, que cambio de canal, que me rasco la nalga otra vez, que miro el teléfono. ¡Aix! Mirar el teléfono que duro es…

Mi amiga Lidia se encargó de que él hiciera la mudanza lo antes posible, yo estoy todo el día en el trabajo y no quería que esto se alargara más de la cuenta, más adelante ya cerraré todo lo que queda. Las primeras semanas Lidia no ha osado en preguntarme nada sobre lo que ha pasado, quién ha tomado la decisión, cómo hemos acabado… ¡Nada! Lidia, mi caucásica preferida como yo la llamo, mi querida Lidia, que dura es a veces, y como me gusta que sea así. Ya ha usado esta técnica en otras ocasiones, son las “Bases para la estabilidad emocional de Lidia”. Ésta la explica así: “Yo no merezco tener que vivir el primer mes de ruptura de nadie, no se dice ni se hace nada con sentido y toda conversación con la víctima es incoherente y aburrida para el oyente”, ella es así de “cariñosa”. Hay gente que no ve más allá y solo encuentra en ella la frialdad personificada, es cierto, es fría pero yo me pregunto, y créeme, lo he hecho varias veces: ¿Qué  prefiero? Alguien que me acompañe en mis lamentos  y sin querer me anime a seguir revolcándome entre mi propia pena o alguien que me mantiene despierta y amenaza con darme un “soplamocos” si caigo. Vale, son necesarias las dos, pero de las segundas quedan pocas, ¡Tenemos que cuidarlas como al lince ibérico por Dios!

El Señor Facebook me sigue preguntando en qué pienso. ¡Menudo h*** de p***! En eso pienso, ¡En un grandísimo h*** de p***! Lamento ser tan mal educada pero me estoy permitiendo odiarle, así lo llevo mejor. Y este señor, si se le puede llamar así, además de preguntarme cada vez que me conecto “¿En qué estás pensando?”, me cuenta y me enseña lo bien que se lo está pasando el susodicho con los amigos, es aquí cuando te enfrentas al poco tacto de una red social. Deberían programarlo de tal forma que si Fulanito ha cambiado su estado de “relación con Fulanita” y ha puesto “soltero”, ¡¡Coño!! ¡¡No dejes que Fulanito y Fulanita sigan siendo amigos!! Deberían restringir esa conexión durante cierto tiempo. Y tú estarás pensando que es tan fácil como que Fulanita elimine a Fulanito de su lista de amigos, por ejemplo. Yo, en nombre de Fulanita, te digo: No puedo. Lo he intentado pero no puedo, una fuerza desconocida me lo impide… Me gusta auto flagelarme, ¿Algún problema? ( *_* )

Me cuesta afirmarlo pero estaba en la fase de “verte feliz no me hace feliz, verte feliz me da rabia”. Lo típico de “te deseo lo mejor”, una de las mentiras más utilizadas en esta fase de reconstrucción, ¡Qué mentira más grande! ¿Te deseo lo mejor? Lo que te deseo es que te ataque un virus en el intestino y te pases un mes con diarrea sin poder alejarte dos metros de un váter, eso me ayudaría un poco a sobrellevar la situación.

Sigue doliendo.

4 comentarios en “2 Por favor, llamen a un exorcista…

  1. Hola Elisabet!
    El señor Facebook se pasa de listos, y es la mayor parte de las veces jajajaja habria que que enseñarle modales, pero tu no te preocupes por los tuyos porque como todas en algun momento, hemos maldecido, hasta quedarnos sin pensamiento, a nuestras parejas. Lo tipico que dices , ” Te deseo lo mejor” bueno… si se puede desear lo mejor siempre y cuando no se te me cruces más en mi vida. ¿Tu sabes lo que me soltó mi ex? cuando yo ya rehice mi vida me soltó un , ( eso despues de haber estado hablando) <> Como si quisiera decir todo pero para mi no fue nada y más después de saber que seguía en las mismas. Que lo aguante otra chica que yo estoy muy bien con mi marido.( no me pierdo na’ )

    Has plasmado todo por lo que yo pasé con todas mis rupturas. Ánimo linda 😉

    • ¡Hola Keren!
      ¡Me alegra que empatices con la historia! ¡Es mi principal objetivo! En cuanto al Facebook es la típica relación de “ni contigo ni sin ti”, maldito Facebook…

      Un saludo!
      Eli

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